" LES ALFÀBEGUES ".

A la albahaca, planta de olor intenso y agradable, el pueblo le atribuye virtudes curativas, sobre todo de las cuestiones del corazón. La gente hacía vahos para quitar la tristeza. Era recomendable sembrar la albahaca por Santa Águeda, el día 5 de febrero.

Las ofrendas florales y de culto son una constante dentro del culto a María, y así hay que entender la ofrenda al templo de las albahacas cultivadas por las "obreras". Pero también cabe destacar la utilización de esta planta en la lucha contra las enfermedades contagiosas y la eliminación de los malos olores que estas provocaban. La utilización del agua de colonia junto con las albahacas es un hecho habitual que alegóricamente continúa representándose en diversas poblaciones durante las fiestas de San Roque.

Aunque, como hemos mencionado al hablar de "Les obreres" era, en un principio, misión de éstas el cultivo de las plantas, la sociedad contemporánea ha cambiado en cierto punto las responsabilidades de la mujer, realizando muchas de ellas actualmente su trabajo fuera de casa; por lo tanto su tiempo libre es más reducido y no pueden hacerse cargo de esta tarea, que recae en una sola persona, la cual efectúa esta labor de sustitución y se convierte en la figura del especialista, cuyo trabajo es indispensable para continuar la fiesta. En la actualidad, pues, el cultivo de las albahacas no será una demostración de las capacidades femeninas, sino del especialista que, año tras año, intenta superarse a sí mismo.

Desde hace más de 2000 años la albahaca se cultiva en la cuenca del Mediterráneo. Su llegada hasta Europa no tiene como motivo su uso culinario sino, su importancia como planta sagrada y mágica.

 El nombre científico de la albahaca, según la clasificación hecha por Linneo, es Ocimum basilicum, y pertenece a la familia de las Labiadas. El nombre genérico deriva de los términos "Okimon" y "basilikos" que en griego antiguo significan: oloroso y real, pertinente al rey. En otras palabras hierba perfumada digna del rey. Teofrasto en el  siglo III a. C. en su estudio de ciencias naturales, justifica por su denominación qué, por sus numerosas virtudes, desde la edad más antigua, esta pequeña planta herbácea siempre ha sido tenida en cuenta.

La albahaca es originaria de las regiones tropicales de Asia y África, se ha extendido su cultivo por las regiones templadas y sobretodo por los países de la cuenca mediterránea. Se puede cultivar en altitudes de 0 a l000m. Crece bien en climas templados, no resiste heladas ni temperaturas inferiores a –20º C vegeta bien entre los 15 y 25º C a media sombra. Requiere un suelo rico en materia orgánica.

La albahaca es una planta anual, de tallos erectos y ramificados, que logra, en nuestros climas, una altura de 20-40cm y 30cm de diámetro. En ambientes más cálidos, como en África y Asia, asume una postura arbustiva, pudiendo lograr los 60-70cm de altura.

El Género Ocimum, comúnmente llamado albahaca, comprende otras 60 especies diferentes en forma, postura, color y composición de los aceites esenciales de hojas y semillas. Todos estos factores, asociados a la posibilidad de tener en la naturaleza una hibridación, fenómeno común dentro del Género, hacen particularmente difícil clasificar correctamente las especies y poblaciones existentes en la naturaleza.       

Las diferencias morfológicas entre las albahacas, han estado acentuadas por siglos de cultivo en numerosas áreas del planeta,  han favorecido la diferenciación entre la pigmentación, la forma y la dimensión de las hojas, además de en la presencia de vellosidad. El tasarlas por razas es complicado, incluso no distinguiéndose morfológicamente entre ellas, presentan diferencias a nivel químico.

Durante el mes de agosto, podréis gozar con el perfume, el color, el gusto y la presencia de más de 80 especies diferentes de albahaca. Podréis viajar entre albahacas hasta Egipto, Madagascar, Sudáfrica, Nueva Guinea, Persia, India, Tailandia, China, Australia, México, Perú, Génova, Marsella, Nápoles, Grecia etc... un auténtico placer para los amantes de las plantas y una posibilidad única de conocer y gozar de los  sentidos con las albahacas. 

Desde tiempos inmemorables en Bétera se produce el milagro de la vida en forma de albahaca. Cada año, con el renacimiento de la vida después del invierno,  en Bétera se siembran las albahacas que están destinadas a convertirse en las más grandes y esplendorosas del mundo, llegando a alcanzar una altura de 2’5m., para después ser ofrendadas el día 15 de agosto a la Virgen y pedir así protección y bienestar para nuestro pueblo.